12 Sep
Claves para diversificar tu cartera
Diversifica tu cartera a largo plazo y evitar riesgos

 

“No pongas todos tus huevos en una canasta.” Todos hemos escuchado esta frase alguna vez en la vida y probablemente la hayamos aplicado en nuestro día a día, así que, ¿a qué esperas para aplicarlo en las finanzas? En el mundo de las finanzas, esta filosofía se traduce como diversificación de activos o cartera diversificada.

El consejo básico para la diversificación de cartera a largo plazo es mantener una variedad de clases de activos, incluyendo acciones, bonos, efectivo, etc. Las proporciones de estas variarán en función de su tolerancia al riesgo y el horizonte temporal de inversión.

Puesto que, como buen inversor, buscas obtener una gran rentabilidad corriendo el menor riesgo posible y esto suele ser algo complicado, la mejor opción que tienes es la de empezar a crear una buena cartera diversificada, que te permita reducir dichos riesgos e incluso eliminar alguno sin renunciar a la rentabilidad.

Sigue leyendo y aprende más sobre la cartera diversificada. Al final del post seguirás con la mayoría de tus ahorros intactos.

¿Qué es la cartera diversificada a largo plazo?

“Convertir en múltiple y variado algo que era uniforme y único”, esta sería la definición oficial de diversificar. En el ámbito económico, vendría a significar que no hay que apostar todo a una misma moneda, ya que si hacemos esto, el riesgo es mayor y podemos perderlo todo de golpe.

Si todos nuestros ahorros fueran invertidos en una solo producto financiero, la rentabilidad que se obtendría dependería únicamente de los resultados de este producto. En caso de que fuera bien, el capital que podríamos adquirir sería enorme pero, ¿y si no? ¿y si la empresa fuese muy mal? En este caso podríamos perder todo lo invertido y quedarnos a cero.

Esta situación se puede evitar distribuyendo nuestras inversiones entre distintas empresas o instrumentos financieros, con diferentes características tanto en riesgo, sector y horizonte temporal. Así la rentabilidad que obtengamos no dependerá solo de un activo y correremos un riesgo menor, ya que tal vez uno vaya mal, pero el resto vayan muy bien.

También hay que tener en cuenta que uno de los mayores errores que cometen los inversores es que no mantienen lo invertido a largo plazo, lo que es muy conveniente ya que así se puede conseguir amortiguar el efecto de la volatilidad del corto plazo, por lo que cuanto más tiempo se mantenga la inversión, mayor será la rentabilidad de la cartera.

 

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Diversificaciones que te darán más

Desde el punto de vista de la inversión, la diversificación puede llevarse a cabo de varias formas y con diferentes activos financieros, ya sean acciones, depósitos bancarios o incluso fondos de inversión, que dependiendo de su perfil ya se encargan de diversificar tu cartera. Esto significa que lo mejor es diversificar las inversiones por las siguientes categorías:

1. Diversificación temporal

Es posible que el factor tiempo sea uno de los más importantes a tener en cuenta, ¿esto qué quiere decir? Pues que es mucho mejor ir comprando acciones de forma periódica cada x tiempo con pequeñas cantidades de dinero en lugar de jugárselo todo a una. Esto se debe a que si inviertes todos tus ahorros en un mal momento, lo más probable es que lo pierdas todo.

Puesto que el mercado tiene una fluctuación constante y no se sabe cuándo va a ser el mejor momento para comprar, la diversificación temporal consigue promediar los precios de compra, lo que significa que a veces compraremos a precios más altos y otras a precios más bajos, lo que nos dará como resultado un precio medio razonable.

2. Diversificación por empresas

No tiene sentido invertir todo nuestro dinero en una sola empresa, ya que si esta quiebra o deja de pagar dividendos, estaríamos expuestos a que el valor de nuestras acciones bajase y perdiéramos mucho dinero. Por esto, es recomendable comprar acciones de varias empresas diferentes, así se evitaría este problema.

Llevando a cabo este método, no veríamos afectadas todas nuestras acciones, ya que si están diversificadas y a una de las empresas le va mal, tendremos a buen recaudo el resto de nuestros ahorros que nos aportan estabilidad.

La pregunta ahora es ¿en cuántas empresas tengo que invertir? Pues eso ya es un tema personal, depende del riesgo que quiera correr cada uno y de su poder adquisitivo. Hay quienes se conforman con tener una cartera de 5 compañías y quien prefiere tener 50. Aunque lo que sí que está claro es que a mayor diversificación, mayor esfuerzo a la hora de analizar y seguirlas todas, pero también se disminuye el riesgo.

3. Diversificación geográfica

Cada país es distinto, al igual que sus economías. Habrá países donde los mercados y las empresas vayan mejor y por eso hay que estar atento. Hay que prestar atención a la hora de diversificar tus inversiones para evitar que tu cartera esté ligada al porvenir de un solo país y que encima sea uno al que no le van las cosas bien.

A la hora de comprar acciones de una empresa, también estás comprando los riesgos de esta y del país donde esté localizada.

Por ejemplo, si en tu cartera sólo hay empresas españolas y de repente llega al poder alguien que realiza expropiaciones, regularizaciones excesivas en ciertos sectores o no toma buenas decisiones económicas, tu cartera estará expuesta a dichos acontecimientos. En cambio, si además de empresas españolas tienes alguna francesa y alguna americana, estarás reduciendo el riesgo que corren tus inversiones.

Actualmente la mayoría de las multinacionales tienen distribución empresarial por todo el mundo, por lo que aunque estés comprando acciones de una única empresa, ya estarás diversificando geográficamente tu inversión. Aunque esto puede “facilitar” la tarea de diversificar, es importante que investigues en qué países tiene inversiones dicha empresa para conocer cómo su economía puede influir en el valor de nuestras acciones.

4. Diversificación por sectores

Es recomendable invertir en distintas empresas de distintos sectores ya sean de energía, alimentación, cosmética, telecomunicaciones, banca, etc.

Siempre habrá algunos sectores que sufran más que otros, por eso es recomendable tener una cartera diversificada. Por ejemplo, si inviertes sólo en empresas automovilísticas y de repente la gente solo se desplaza en bicicleta o transporte público, el valor de tus acciones descenderá, pero sí además, has invertido en empresas de alimentación, tendrás más posibilidades de mantener tus ahorros a buen nivel, ya que es difícil que la gente deje de comer.

Por esto, tener una cartera con empresas de distintos sectores te permitirá reducir el impacto de los posibles reveses que se den en determinados sectores.

5. Diversifica en un club de inversores

Es posible que alguna vez se te haya pasado por la cabeza invertir en startups o nuevos negocios, aunque a la vez te has dado cuenta de que es una apuesta que supone cierto riesgo, ya que el inicio de una empresa puede ser duro y no se sabe si va a ir bien o mal. Pero como ya sabrás, hacerse rico supone correr riesgos.

Estos riesgos podrán ser mucho menores si formas parte de un club de inversión ya que en él, junto a otros inversores, podrás invertir una parte de tus ahorros en un fondo común para ayudar a jóvenes emprendedores a llevar a cabo sus proyectos.

Pero ¿esto por qué va a mitigar tus riesgos? Pues porque puedes diversificar tu cartera invirtiendo en más de una startup, tantas como te sea posible o sean capaces de convencerte de que vas a tener una muy buena rentabilidad. Así, tendrás la seguridad de que si una de ellas no tiene éxito, alguna de las demás sí que lo tendrá y podrás empezar el camino de hacerte rico.

Tipos de instrumento financieros para diversificar a largo plazo

Una vez se han entendido las distintas opciones para diversificar, tendrás que decidir en qué quieres invertir. Pero antes, tendrás que considerar 3 aspectos a la hora de realizar una inversión a largo plazo:

  • La rentabilidad esperada
  • El riesgo asociado
  • El grado de liquidez

Lo normal sería elegir un activo que nos proporcione una gran rentabilidad con el mínimo riesgo posible y con total liquidez. En las inversiones a largo plazo, la liquidez suele perder importancia, ya que no se tiene una intención inmediata de liquidar la inversión, aún así, siempre será un valor a tener en cuenta. A continuación te damos distintas opciones para invertir y diversificar tu cartera a largo plazo:

  1. Inversión inmobiliaria: Esta opción tiene unos riesgos bajos, pero a la hora de invertir en vivienda hay que tener en cuenta que los costes que conlleva son, en comparación, mucho mayores que la inversión en activos, lo que supone que hay que esperar un muy largo plazo para obtener rentabilidad.
  2. Inversión en arte: Esta inversión incluye cualquier objeto coleccionable. Mezcla una parte de pasión por tener algo único y otra de obtener una buena rentabilidad. El problema que puede tener este tipo de inversiones es que la falta de homogeneidad de los activos hace difícil determinar una correcta rentabilidad.
  3. Acciones: Históricamente, esta es la inversión que más rentabilidad ha ofrecido a largo plazo. Cuanto mayor rentabilidad se quiera obtener mayor riesgo se correrá. Uno de los grandes problemas a la hora de invertir en acciones es que se debe elegir dónde invertir. Por ello, los inversores medios tienden a invertir en renta variable de forma indirecta.
  4. Invertir en startups: Esta variante supone un mayor riesgo, pero si se tiene éxito, acostumbra a generar resultados extraordinarios. Para los interesados en invertir en startups, lo mejor es formar parte de un club de inversores como puede ser SEED CDC.
  5. Hedge Funds: Un hedge funds es un fondo de inversión que realiza inversiones colectivas. Busca obtener la máxima rentabilidad mediante diversas estrategias y productos de inversión según decida el profesional que lo gestione.
  6. Invertir en ETFs: O fondos cotizados, cada día están cobrando más auge. Se debe a sus bajos costes, son más económicos que los fondos de inversión gestionados y que los fondos indexados.

Ya sabes, diversificar tu cartera a largo plazo es la mejor opción si quieres obtener rentabilidad corriendo los mínimos riesgos. Tener una cartera bien diversificada te puede garantizar el éxito, así que recuerda todos los tipos de diversificación que existen y ponlos en práctica.

Así que recuerda:
Nunca pongas todos los huevos en la misma cesta, ya que si se cae, corres el riesgos de perderlos todo

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